En esta temporada, el mundo suave y confortable del invierno se fusiona con una paleta de colores sorprendente, novedosa, como acento y foco de una estética lúdica y libre.
La riqueza que proporciona el color se marca como protagonista de tendencia.

Con texturas que realzan las prendas y adhieren una sensación cálida y acogedora, nos remiten a una escapada de la ciudad hacia la paz del bosque invernal. La sensación de la casa de campo, la calidez de una estufa de leña y ver al sol ocultarse bajo la pradera infinita.

Este universo se desarrolla en el contexto del campo francés, donde las tonalidades luminosas del atardecer se encuentran con los colores de la tierra, las plantas y las flores. Escapar de lo urbano hacia la libertad, atravesando un camino que se desdibuja al encontrarse con el horizonte.

En este encuentro con un mundo más acogedor, despierta una personalidad dinámica que se redescubre a través del color y el juego de combinaciones que se plantea entre ellos. Desde detalles a contratono que elevan el interés de la prenda, hasta combinaciones arriesgadas y potentes que hacen al look y llevan el rol protagónico al combinarse con básicos atemporales. 

Emergen líneas fuertes y auténticas, que presentan variedad estética en donde hay una opción para cada persona y estilo. En denim, se ofrecen distintas siluetas de jeans: aliados para el día a día como prendas versátiles, modernas, con un toque diferente que las hace únicas. Los pantalones combinados son también un punto de interés en esta colección.

El tejido de punto – un must-have del invierno – se destaca por sus texturas, el uso lúdico del color y los detalles que terminan cada prenda. Propone una apuesta diferente al uso del color, formando conjuntos divertidos que levantan cualquier closet.